">
Con este último post, me despido por una corta temporada hasta el mes de Septiembre, tiempo que me dedicaré a una de las mejores tareas del mundo, SER MADRE.
En este tiempo que he estado al frente de Ecorporesano (c/ Conde Ánsurez, 9. Valladolid) he comprendido el verdadero significado del apego, que consiste en la búsqueda de la felicidad propia, fuera de uno mismo: En el hacer, en el tener, en el amor de otras personas.
El apego es el amor del te quiero para que me hagas feliz. Esto lleva inevitablemente al odio, si la otra persona no satisface tu necesidad.
Amar sin apegarse es todo lo contrario: querer hacer felices a los demás.
Y esto es lo único que nos reporta verdadera y duradera felicidad a nosotros mismos.
Enlazándolo con la alimentación vegetariana y el cuidado al planeta y a los seres que en él habitan, buscar la felicidad del prójimo implica una renuncia consciente a llenar nuestras barrigas tanto con ingredientes que provengan del sufrimiento directo de otros seres, como animales o seres humanos que hayan podido ser explotados en su trabajo; como con los que provengan del sufrimiento indirecto a todo el planeta, como la naturaleza y los seres que en él habitan, incluidos nosotros, por ejemplo por agotamiento de los recursos naturales (bancos de peces) o contaminación (agricultura química).
Sólo podemos encontrar la felicidad dentro de nosotros mismos y no fuera, a través de otras personas o de lo que se come.
La felicidad se encuentra dentro de uno mismo cuando se es consciente de la satisfacción que nos aporta elegir de acuerdo a nuestros principios, dar sin estar apegados a que nos devuelvan, sin negociar, cuando somos capaces de situar al otro antes que a nosotros y cuando tomamos consciencia que si queremos que la sociedad salga de la crisis de valores en la que estamos, hemos de vivir los valores nosotros, que somos quienes la constituimos.
En nuestras elecciones alimenticias de cada día, podemos incluir más alimentos vegetarianos y ecológicos cada vez, que provengan del comercio justo.
No se trata de un todo o nada, sino que por poquito que hagamos, ya estamos contribuyendo a un mundo más feliz.
Si uno no quiere o no puede, no es necesario que se vuelva vegetariano 100% para que todos nos beneficiemos, con un poquito más que haga cada uno, es suficiente.
Ahora es momento de proponerse dar un paso adelante. Cada uno de nosotros puede contribuir con su granito de arena a restablecer la paz y el equilibrio en nuestro hermoso planeta.
Hasta pronto,
Un abrazo maternal
Sara Burgos . – Asesora de Ecología para Paseandocon
Comentarios
Gracia
Sara te echaremos de menos durante este tiempo en Paseandocon pero nos alegra muchísimo saber que es para vivir la mayor experiencia de tu vida: SER MADRE.
ENHORABUENA!!!!
Sara
Chicas, muchas gracias por vuestro post..me alegra haber compartido con vosotras tantas cosas, y haberos conocido también, pero bueno es un paso más, para el próximo curso, más post, más visitas, más deberes…pero con unas ganas enormes!!! besotes y abrazos
Víctor
Un besazo enorme guapa. Espero que disfruteis al máximo de todo lo que se acerca que ya verás, no me cabe la menor duda, es la experiencia más intensa y bonita que se puede vivir. MAMÁ XD
Sierra
Enhorabuena por tu próxima maternidad!
Me ha encantado el post. A ver cuando nos damos cuenta de lo terriblemente inhumano que es la cría de ganado estabulado, además de las consideraciones económicas (¿cuánto terreno hace falta para producir 1kg. de carne?)
Besos y que todo sea rápido.
http://coolandcold.blogspot.com